Comer en abundancia y con gran disfrute; por extensión, sacar mucho provecho o beneficio de algo, normalmente económico.
Elogiar o alabar a alguien o algo de manera exagerada, ensalzándolo hasta lo más alto. También puede usarse para hablar de precios que suben muchísimo.
Gastar sin medida en una ocasión especial, derrochar muchísimo más de lo habitual. Se asocia al festejo del premio gordo de la lotería.
Ruborizarse intensamente; enrojecer la cara por vergüenza, timidez o nerviosismo.
Ser ajeno a un grupo, ambiente o tema; no encajar o no pertenecer a un círculo determinado. Se usa para señalar a quien viene de otro medio o desentona en un contexto.
Tener el control o el poder en una situación, ser quien manda y decide. La metáfora viene de quien sujeta la sartén por el mango: domina el utensilio sin quemarse.
Engañar a alguien dándole algo de menor valor o calidad haciéndolo pasar por otra cosa mejor. Viene de las posadas medievales que servían gato en lugar de la codiciada liebre.
Afrontar con decisión y de frente una situación difícil o peligrosa, sin rodeos ni demoras. En zonas de América se prefiere 'agarrar el toro por los cuernos'.
Ver muy mal, casi nada, como el topo que vive bajo tierra; de ahí que a alguien muy corto de vista se le llame directamente 'topo'. Figuradamente también vale para quien no se da cuenta de algo evidente que tiene delante.
Lavado de imagen verde: cuando una empresa, marca o persona se hace la ecológica de cara a la galería sin serlo de verdad. Es la versión castellana y burlona de 'greenwashing', y se lanza como acusación ('eso es puro ecopostureo'); por extensión, cualquier gesto sostenible hecho solo para quedar bien.
Airear en público los defectos, secretos o disputas que deberían quedar en lo privado. En el salseo de redes, exponer las intimidades o miserias del otro para dejarlo mal.
Del trapo de limpieza. En sentido figurado, reprender o criticar a alguien con dureza, dejándolo por los suelos con las palabras. También 'quedar como un trapo' es quedar agotado o muy humillado.
Dicho que describe a quien sufre o está angustiado por dentro pero lo disimula y mantiene la compostura por fuera. Nace de las procesiones de Semana Santa que, por mal tiempo, se hacían dentro del claustro de la iglesia.
Devoción popular para pedir novio o pareja a San Antonio de Padua, el 'santo casamentero', a veces poniendo su imagen de cabeza. Por extensión figurada se dice de quien anda muy necesitado de encontrar pareja: 'ya ponle una velita a San Antonio'.
Apostar a que un activo va a bajar, vendiéndolo prestado para recomprarlo más barato (la posición 'short'). En jerga retail también se usa figuradamente: 'estoy corto en este equipo/proyecto' = no le tengo fe, apuesto a que va a fracasar. Opuesto a 'ponerse largo'.
Técnica de rapear al doble de velocidad sobre la misma base, manteniendo coherencia y métrica. Es un sello de virtuosismo en batallas de freestyle y, cada vez más, en temas de estudio (corridos tumbados, trap). 'Se mandó un doble tempo' es acelerar el flow de golpe.
Entregar el turno entre el equipo que sale y el que entra, contando paciente por paciente cómo viene cada uno (el 'pase de guardia'). 'Pasar la posta' agrega la imagen de la carrera de relevos: te entrego el batón y los problemas. Se usa también fuera del hospital para ceder una tarea o responsabilidad a quien sigue.
La bolsa final del arte de arrastre o del chinchorro, donde se acumula todo el pescado al cobrar la red; 'tirar del copo' es halarlo a la playa. Por extensión coloquial, un 'copo' es una captura masiva: cuando cae mucho de golpe se dice que 'fue un copo'.
En el Río de la Plata, 'gajo' es el trozo de tallo o rama que se corta de una planta para que enraíce (el esqueje); 'poner un gajo' es plantarlo para que prenda. Es la forma casera y de barrio de propagar entre vecinos: te 'piden un gajo' de la planta linda.
En jardinería, el brote vertical y vigoroso que sale del tronco o la base y 'roba' savia a las ramas buenas; hay que quitarlo ('deschuponar'). De esos 'brotes ladrones' viene el sentido figurado de 'chupón' para la persona aprovechada que vive a costa de los demás.
Asistir y cuidar a quien levanta una serie pesada (sobre todo en banca o sentadilla): acompañar el movimiento e intervenir solo si la barra se le viene encima. Castellanización de 'to spot'; quien ayuda es el 'spotter'.
Hacerse cargo del impacto emocional que uno genera en los demás dentro de un vínculo: ser honesto, comunicar lo que se siente y no dejar a la otra persona en la incertidumbre. Concepto de origen feminista vuelto bandera entre los jóvenes para reclamar trato sano en citas y relaciones.
Marcar con claridad lo que estás y no estás dispuesto a tolerar: decir que no, cancelar planes y alejarte de lo que te hace daño sin sentir culpa. Frase estandarte del discurso de autocuidado Gen-Z; 'me costó poner límites' equivale a aprender a priorizarse.
En rugby, el rato de comida, cerveza y cantos que comparten los dos equipos al terminar el partido, considerado tan importante como el juego. Por extensión, cualquier festejo o reunión informal después de un evento ('hacer el tercer tiempo').