Tener valor, audacia y coraje para enfrentar algo difícil o arriesgado.
Tener una memoria excelente, capaz de recordar al detalle hechos y personas durante muchos años. A veces se usa con matiz negativo para quien no olvida ni perdona un agravio.
Tener energía, ánimo, recursos o ganas de seguir una actividad por mucho tiempo; también, ser muy hablador o tener algo aún mucho que durar. La imagen viene de los juguetes y relojes de cuerda.
Tener un antojo intenso de un alimento o capricho concreto que hace tiempo que no tomas, un ansia casi de 'síndrome de abstinencia' por algo rico. En clave de comida es morirte de ganas por probar eso que tanto echas en falta.
Tener mucha capacidad y disposición para comer y beber, buen estómago para meterse cantidades generosas sin problema. Se dice de quien come mucho con ganas y sin remilgos.
Manera poética y un poco humorística de referirse a la edad de alguien contando los años como 'primaveras' vividas. Suele usarse con cariño o en tono festivo, evocando juventud y vitalidad pese al número.
Ser muy susceptible y ofenderse con facilidad ante cualquier crítica, broma o comentario; reaccionar de forma desproporcionada a cosas menores.
Ser una persona excesivamente tranquila, flemática y difícil de alterar; a quien nada parece inmutar ni emocionar, con un punto de pasividad o falta de ímpetu.
Calco de 'benching': mantener a alguien como suplente, dándole atención mínima e intermitente para que no se vaya, pero sin avanzar nunca a una relación real, a la espera de que aparezca alguien 'mejor'.
Tener valor, descaro o atrevimiento para algo; también expresa indignación ante algo escandaloso. 'Echarle narices' es atreverse con valentía a hacer algo difícil.
Sentir el músculo hinchado y duro durante o justo después de entrenar, por la sangre acumulada tras muchas repeticiones. Es una sensación que en redes se presume como recompensa del buen entreno.
Estar en un estado de angustia y tensa expectación ante un desenlace inminente, como si el corazón estuviera apretado y oprimido. Se usa sobre todo cuando algo malo podría ocurrir de un momento a otro.
Estar muy intranquilo y angustiado por el temor a un riesgo grave o a un desenlace incierto. La imagen evoca el alma frágil, suspendida apenas de un hilo a punto de romperse.
Dicho de algo o alguien que aparenta ser fuerte, sólido o imponente pero que en el fondo es frágil y vulnerable, con una base que puede derrumbarse en cualquier momento. De raíz bíblica.
Dicho de una idea, plan, historia o argumento, que es absurdo, incoherente o carece por completo de lógica o fundamento. La imagen es la de un cuerpo sin principio ni fin que lo sostengan.
Ser una persona muy cruel y desalmada, sin capacidad de compasión ni buenos sentimientos hacia los demás. Las entrañas se entienden aquí como la sede de la compasión.
Ser una persona insensible, dura e indiferente, incapaz de conmoverse o de sentir compasión por el sufrimiento ajeno. La imagen contrapone el corazón vivo con lo frío y duro de la piedra.
Tener una gran facilidad y gracia para hablar y convencer; ser muy elocuente, a veces con cierto matiz de adulación o seducción interesada.
Dicho de quien tiende a robar lo ajeno o a recurrir con facilidad a los golpes. Según el contexto, señala a un ratero o a alguien violento de carácter.
Tener muy buen estilo al vestir, con actitud callejera y prendas que te sientan bien, normalmente ligado al streetwear y a las marcas. Viene de la jerga del rap; importa tanto la ropa como la forma de llevarla.
Sentir antipatía o fastidio hacia una persona y, por ello, vigilarla de cerca o estar dispuesto a hacerle la vida difícil. Variante: 'tener a alguien entre ceja y ceja'.
Tener una agudeza especial para captar a primera vista detalles o aspectos ocultos que a los demás se les escapan. Nace del lenguaje médico y se usa hoy en cualquier ámbito.
Ser una persona sensata, madura y juiciosa, que piensa antes de actuar y sopesa las consecuencias. Es el polo del buen juicio.
Ser realista, sensato y práctico; no dejarse llevar por fantasías ni ilusiones y mantener una visión equilibrada de las cosas. Es el polo de la cordura frente a 'estar en las nubes'.