No entender absolutamente nada de algo.
Con el máximo rigor y violencia, sin dar tregua ni perdonar. Por extensión, defender o imponer algo con total intransigencia.
Al amanecer o al anochecer, cuando hay poca claridad. En sentido figurado, también se dice de quien está medio dormido o no piensa con lucidez.
Comercio clandestino e ilegal de productos prohibidos, controlados o vendidos al margen de la ley.
Durar muy poco; aludir a un éxito, una fama o una moda efímeros que pronto se desvanecen.
Se dice para anunciar que va a estallar un gran conflicto, escándalo o enfado. Suele usarse en futuro: aquí va a arder Troya.
Ser una persona especialmente buena, noble y de gran corazón.
Seguir a una persona a todas partes sin separarse de ella, o estar siempre eclipsado por alguien superior cuyos méritos opacan los propios.
Producto genérico que vende un supermercado o cadena con su propia etiqueta, sin ser de una marca conocida y normalmente más barato.
El hombre ideal y perfecto que alguien sueña con encontrar, como el príncipe de los cuentos de hadas.
Ser extremadamente desconfiado, hasta el punto de recelar de todo y de todos.
Aclarar o ayudar a entender un asunto confuso o desconocido, aportando datos o explicaciones.
Volverse arrogante o engreído, creerse superior a los demás, generalmente tras un éxito o un ascenso.
Dedicar elogios o halagos a una persona; alabarla de palabra. Cuando uno se elogia a sí mismo se dice echarse flores.
Tipo de humor que bromea sobre asuntos serios o trágicos de forma irónica o irreverente.
Darse mucha importancia o adoptar una actitud arrogante; también, exigir un precio excesivo por algo.
Estudiar o trabajar mucho, con gran esfuerzo y dedicación, especialmente hasta altas horas de la noche.
Ser algo muy fácil de hacer, que no exige apenas esfuerzo.
Manejar de forma discreta los mecanismos o las influencias necesarios para dirigir un asunto hacia donde uno quiere. La imagen viene del titiritero que maneja la marioneta desde detrás.
Ser diestro y hábil en alguna actividad, especialmente manual u oficio; tener destreza para hacer bien las cosas. Se usa mucho con complemento: tener buena mano para la cocina, para las plantas.
Actuar con total libertad en los asuntos propios, sin pedir permiso ni dar cuentas a nadie. Alude a transformar lo que es de uno como mejor le parezca.
Literalmente, dejar de llover y aclararse el cielo; en sentido figurado, cesar en un empeño o esperar a que pase lo malo. Muy usado en esperar a que escampe.
Esforzarse y comprometerse a fondo por algo, dándolo todo como quien suda la camiseta jugando. Se usa mucho para elogiar a quien trabaja con entrega por una causa o un equipo.
Darle vueltas obsesivamente a un asunto y atormentarse pensando demasiado en ello.