Ser algo tan evidente o lógico que no necesita demostración; imponerse una verdad por sí sola, o derrumbarse un argumento por su propia falta de solidez.
Señalar justo el punto más delicado o doloroso de un asunto, mencionando lo que a alguien le molesta o le duele oír.
Dirigirse decididamente hacia un lugar o un objetivo; emprender un camino con un propósito claro.
Ser sumamente rico, tener muchísimo dinero. La imagen sugiere una abundancia tan grande que el dinero casi sobra.
Recurrir a una evasiva para escabullirse hábilmente de un apuro o de una pregunta comprometida, cambiando de tema en vez de afrontarlo.
Dejando el camino trazado y atravesando el campo en línea recta; en sentido figurado, ir a lo directo o por la vía menos convencional para llegar antes.
Aguantar con resignación una situación desagradable o callarse algo injusto sin protestar.
Estar perdidamente enamorado o encaprichado de alguien, hasta el punto de hacer cualquier cosa por esa persona.
Provocar envidia o un deseo intenso en alguien al mostrarle algo que querría tener o disfrutar.
Dudar de la certeza, validez o legitimidad de algo, dejándolo en cuestión. Procede del antiguo derecho procesal.
Lograr algo muy difícil o costoso, conseguir un objetivo arduo contra toda expectativa. Alude al enorme esfuerzo de enviar un soldado de los tercios hasta Flandes.
Aguantar y sortear con habilidad un mal momento o una situación difícil sin hundirse, hasta que pasa.
Echar a perder o desperdiciar de golpe algo valioso, como un esfuerzo, una oportunidad o un trabajo ya hecho.
Embaucar o sacar ventaja a alguien de un modo muy ingenioso, casi sin que se dé cuenta. La escuadra es el ángulo superior de la portería, donde el gol es más difícil y vistoso.
En el País Vasco, costumbre de ir de bar en bar tomando potes (vasos pequeños de vino o bebida) con los amigos. Equivale al ir de cañas o al previo de la fiesta.
Ponerse sumamente nervioso, irritado o desesperado por algo que enfada o angustia.
Llegar una situación, una discusión o un tema a un punto de máxima tensión o intensidad.
Sentir muchísima envidia de algo que tiene o consigue otra persona.
Expresión juvenil de orgullo y desafío: así soy y al que no le guste, es su problema. Suele abreviarse jugando con la frase y la queso.
Poner fin a una situación molesta o problemática de forma rápida y tajante, sin medias tintas, para que no vuelva a surgir.
Enfadarse muchísimo, hasta el punto de gritar o gesticular con furia y sin atender a razones, como si uno se convirtiera en un animal salvaje.
Firmar un contrato con una discográfica, que pasa a producir y promocionar al artista a cambio de derechos. 'Estar fichado' es ya tener ese contrato; en América se dice más 'firmar con una disquera'.
Ponerse en guardia y tomar precauciones al ver que a otra persona en situación parecida le ocurre algo malo. Procede del refrán 'cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar'.
Dicho de un argumento, explicación o relación: forzado, poco creíble o introducido sin venir a cuento. La conexión se sostiene apenas, como si se agarrara solo de los pelos.