Modificar un coche de serie, en estética o rendimiento (alerones, llantas, motor, etc.), para personalizarlo o hacerlo más potente. Castellanización de "to tune"; la cultura es el "tuning".
En la cultura sonidera, una cumbia "rebajada" es la que el sonidero reproduce a velocidad y tono reducidos para un sonido más lento y arrastrado. Por extensión, "echar la rebajada" es bajarle la velocidad a un tema en la pista.
En el Caquetá, dicho de una persona muy descarada o fresca, que actúa con desfachatez sin importarle las circunstancias (el "gurre" es el armadillo amazónico).
Duelo cantado de improvisación entre dos o más copleros que se enfrentan con versos al ritmo de arpa, cuatro y maracas; pieza central de la fiesta llanera.
Figura básica de la salsa cubana o casino en la que el líder hace pasar y girar a la pareja conectándola hacia su lado; suele iniciar combinaciones más complejas en la rueda.
Enviar mensajes o emotes repetidos en masa en el chat; en directos suele ser "spamear emotes" para celebrar un momento.
Locución coloquial: "en abundancia", "a montones". Aplicada al riego ("regar a tutiplén") significa echar muchísima agua, normalmente de más.
En el argot periodístico, la declaración o el dato más importante de una entrevista o nota; el núcleo de la información.
Grito del juego de canicas: aviso a quien va a tirar de que si hace carambola (pega a más de una canica) pierde; por extensión, "se acabó, se terminó". Muy ligado al patio escolar.
Nombre genérico y cariñoso para cualquier perro callejero, mestizo o sin nombre. El origen más aceptado es la deformación del inglés "free of lice" (libre de pulgas) en la frontera, a mediados del siglo XX.
En maratón, el punto crítico (hacia el km 30) donde el cuerpo agota el glucógeno y el rendimiento se desploma. En ciclismo, una subida cortísima y durísima (más del 15-20%).
El rasgo más tóxico o el signo problemático dentro de tu carta astral; también, asumirse como "el villano de la historia" del otro. Tendencia de astrología en TikTok.
En el Pacífico colombiano, el punto más alto de la fiesta, el auge de la parranda cuando todo el mundo está prendido.
Afirmar en voz alta y con seguridad que algo deseado ya es tuyo, como una orden al universo, para que se haga realidad. Variante de "manifestar" pero más declarativa ("yo decreto que...").
Apuesta combinada que encadena dos o más pronósticos: si acierta el primero, lo ganado se reinvierte en el segundo, multiplicando el premio. Nacida en el turf rioplatense; hoy también modalidad de quiniela.
Castigo clásico de la lucha libre mexicana (un "backbreaker"): el luchador carga al rival sobre los hombros y lo deja caer de espaldas sobre su propia rodilla o muslo, lastimando la columna; una de las llaves más icónicas.
Hincha o jugador desapasionado que no "siente la camiseta" ni deja todo, y que suele fallar cuando más se lo necesita. Nació en la hinchada y luego se aplicó a jugadores.
Persona presumida, exhibicionista y fanfarrona, que aparenta más de lo que es ('pura faramalla'). Muy usado en el habla llanera (Apure, Barinas).
Nombre genérico y coloquial para la comida callejera frita de masa de maíz (sopes, huaraches, chalupas, gorditas). 'Garnachear' = ir a comer antojitos de la calle.
Dinero, plata; término del registro pachuco más callejero. Equivale a 'billete'.
Generar (o estar lleno de) expectación exagerada por un libro en la comunidad. Un libro 'muy hypeado' es uno que BookTok promociona en masa; con frecuencia connota que el bombo supera a la calidad real.
Una combi/bus completamente lleno, con pasajeros parados y sin posibilidad de subir a más gente. Jerga de cobradores y dateros; 'va sopa' = va repleto. La imagen viene de la sopa 'llena' de fideos, papa y verduras.
Estado de la combi en que todos los asientos están ocupados pero aún no hay gente parada (todavía cabe más, al revés que 'sopa'). Jerga de cobradores/dateros peruanos.
Sección clímax y más rápida de una champeta, donde los bailadores 'pierden el control' con el ritmo. Históricamente los bailadores esperaban a que llegara el espeluque para salir a bailar.