Interjección de asombro, contrariedad o ponderación.
Vómito. 'Cantar la guácara' = vomitar.
Entristecerse o desanimarse.
Exclamación de sorpresa, admiración; «¡guau!», «¡wow!» Pronunciado «shum».
«¡Dios mío!», «¡Oh, Dios!»; exclamación de incredulidad o susto.
«No lo sé»; alternativa local a «no sé». Influencia del fang o bubi sobre el español.
Dar pereza, fastidio; «me da palo» = no me apetece.
Fantástico, increíble, el mayor elogio; «de locos» > «guay» > «chulo» en escala de intensidad.
Algo impresionante, una experiencia genial; equivale a «fue flipante».
Obsesionarse, darle demasiadas vueltas a algo, volverse paranoico.
Causar un problema o lío; meterse en un enredo. «La lié» = la cagué.
Estar de mal humor, irritado, «con el fuse quemado».
Algo que supera la realidad, demasiado dramático o impresionante; «parece una película».
Error grave o metida de pata; equivocación vergonzosa. Origen: pájaro cóndor como metáfora de un tropiezo enorme.
Todo está perfecto, genial; uso irónico donde «mal» significa «buenísimo». Influencia trap/reggaetón.
Expresión de asco, repulsión o desagrado fuerte; equivalente de «puaj» o «¡qué asco!». Del quechua.
Expresión de frío intenso; «¡alalay!» = «¡qué frío!». Del quechua *alalay*.
Expresión de aprobación o afecto intenso; «lo amo», «amo eso»; elogio viral limeño 2024.
Expresión de asombro o de algo que supera expectativas; «increíble», «no lo puedo creer».
Disgusto, rechazo o algo que da rabia; «me da ceba» = me molesta, no me gusta.
Pereza, fastidio, aburrimiento intenso; «qué mamera» = qué lata.
Pedir a alguien que se calme o baje la intensidad de su reacción; equivale a «cálmate».
Sentimiento de vergüenza ajena o incomodidad ante algo ridículo; calco de «cringe» castellanizado en VE.
Estar muy enojado o encendido de rabia; «enfogonarse» es explotar de ira. Del inglés «fog» → fuego.