Gastar sin control, de modo que el dinero se va sin darse uno cuenta en qué. Describe la sensación de que los gastos se descontrolan.
Dicho de una acción, discusión o estrategia: no producir ningún resultado útil ni hacer avanzar hacia el objetivo.
Intervenir o entrometerse en una conversación o asunto ajeno, normalmente sin que a uno le hayan pedido opinión. La baza es el conjunto de cartas que se lleva el ganador de cada jugada.
Hacer un esfuerzo grande e intenso en un trabajo o actividad, hasta quedar agotado. Viene del juego del tute, donde cantar los cuatro reyes era tan difícil que pasó a significar esfuerzo extraordinario.
No tener dinero, estar pasando estrecheces económicas. Expresión tradicional para describir a quien anda escaso de fondos.
Estar sin nada de dinero, sin un céntimo para gastar. Se usa para describir a alguien temporalmente arruinado o pelado.
Eliminar las dificultades para que algo resulte más fácil; preparar las condiciones favorables antes de que ocurra un hecho importante.
Algo monótono y sin variedad, que se repite siempre igual sin sorpresas. Son las tres figuras de la baraja española que aparecen una tras otra de forma previsible.
Disponer de plena libertad y autoridad para actuar como uno crea conveniente. En ciertos juegos la carta blanca o sin valor funcionaba como comodín que se podía usar a voluntad.
Dormir profundamente y sin preocupaciones, descansando muy bien toda la noche.
Recurrir a una evasiva para escabullirse hábilmente de un apuro o de una pregunta comprometida, cambiando de tema en vez de afrontarlo.
Abordar un asunto de forma indirecta, con vueltas y preámbulos, en lugar de decir las cosas de manera clara y directa.
Emprender algo con la certeza de que saldrá bien, sin riesgo de fallar, apostando a lo seguro. Procede de las apuestas hípicas, donde una fija es el caballo que se da por triunfo seguro.
Arriesgar todo lo que se tiene en una sola opción o decisión, sin alternativa de reserva. Alude al jugador que apuesta su suerte entera a un único naipe.
Excluir o rechazar a alguien o algo por considerarlo poco útil, conveniente o probable. En los naipes, descartarse es soltar las cartas que no sirven para tomar otras.
Trabajar para ganar el dinero del sustento diario, es decir, ganarse la vida. En varios países se dice también ganarse los frijoles o ganarse el pan.
Pasar toda la noche sin poder dormir, ya sea por nervios, ruido, preocupación o malestar.
Ser sumamente rico, tener muchísimo dinero. La imagen sugiere una abundancia tan grande que el dinero casi sobra.
Fingir que uno no se entera o no entiende algo para evitar responsabilizarse o dar la cara. Alude a la sota, la figura de la baraja española.
Con el máximo rigor y violencia, sin dar tregua ni perdonar. Por extensión, defender o imponer algo con total intransigencia.
Durar muy poco; aludir a un éxito, una fama o una moda efímeros que pronto se desvanecen.
Producto genérico que vende un supermercado o cadena con su propia etiqueta, sin ser de una marca conocida y normalmente más barato.
Aclarar o ayudar a entender un asunto confuso o desconocido, aportando datos o explicaciones.
El hombre ideal y perfecto que alguien sueña con encontrar, como el príncipe de los cuentos de hadas.