No existen caminos cortos para alcanzar una meta importante: todo logro verdadero exige esfuerzo y dedicación. Advierte contra la pretensión de conseguir las cosas sin sacrificio.
Sin plan ni preparación, dejando el resultado al azar o a la suerte. Hacer algo confiando en que salga bien sin organizarlo.
Terminar una reunión, asunto o discusión de forma caótica, con pelea o gran escándalo. Alude a las procesiones del rosario al amanecer que a veces acababan a golpes.
Hacer algo de forma impulsiva, atrevida y sin reflexionar, sin pararse a pensar en las consecuencias buenas ni malas.
Por grave que sea una desgracia, no es eterna: tarde o temprano se resuelve o se supera. Enseña a tener paciencia y esperanza en los malos momentos.
Atreverse a tomar una decisión arriesgada o lanzarse a algo sin garantías. Procede del fútbol, donde es arrojarse al suelo simulando una falta o, por extensión, jugársela.
Dicho de una cosa: ser tan manifiestamente injusta, escandalosa o disparatada que provoca indignación general. El sujeto es aquello que escandaliza, no la persona que protesta.
En el País Vasco, costumbre de ir de bar en bar tomando potes (vasos pequeños de vino o bebida) con los amigos. Equivale al ir de cañas o al previo de la fiesta.
Provocar un escándalo, una bronca o un alboroto considerable. Suele usarse con los verbos montar o armar un cirio.
Vivir estupendamente, con todas las comodidades y sin preocupaciones. La fórmula como Dios equivale a muy bien, a las mil maravillas.
Ponerse sumamente nervioso, irritado o desesperado por algo que enfada o angustia.
Ser algo absolutamente cierto, evidente e innegable; una verdad tan grande que no admite discusión.
Dicho de una cosa, muy frágil y delicada; dicho de una persona, muy susceptible o quebradiza de salud o de carácter.
Lugar donde reina el desorden, la confusión y la falta de organización, donde cada quien hace lo que quiere.
Mantenerse terco en una opinión o decisión a pesar de los argumentos en contra; no dar el brazo a torcer.
Equivocarse en todo, no acertar en nada; tener una racha en la que todo sale mal.
Ser muy presumido, vanidoso y echado para adelante; alardear con descaro.
Ser excesivamente optimista, ver la realidad mejor de lo que es e ignorar los problemas.
Ser muy pesimista, esperar siempre lo peor y no ver salida a una situación.
Llegar una situación, una discusión o un tema a un punto de máxima tensión o intensidad.
Mostrar total indiferencia, no distinguir ni dar importancia entre dos cosas muy distintas.
Sentir muchísima envidia de algo que tiene o consigue otra persona.
Olvidar de repente lo que se iba a decir o no recordar nada en un momento clave, como en un examen o al hablar en público.
Salir de una situación mala para caer en otra todavía peor. Es un juego de palabras entre Guatemala y guate-peor.