Una tranquilidad total y un poco inquietante, una quietud absoluta en la que no pasa nada, a veces antes de que estalle un problema.
Percibirse señales de que algo nuevo o una transformación importante está por llegar.
Estar muy angustiado e intranquilo, en suspenso por el desenlace incierto de algo que importa mucho.
Tener mucha experiencia y soltura en un oficio, arte o situación, de modo que uno se desenvuelve con seguridad. Procede de las tablas del escenario, donde la veteranía se nota.
Aparecer señales o indicios de que se acercan problemas o malas noticias.
Estar muy contento y animado, rebosante de alegría.
Persona que hace trabajos, sobre todo manuales, con poco cuidado y sin la pericia debida, de modo que quedan mal hechos. También quien improvisa arreglos caseros sin formación.
Estar tan nervioso que a uno le tiembla el cuerpo, lleno de inquietud antes de algo importante.
Estar completamente empapado, normalmente por haberse mojado bajo la lluvia.
Solo con la práctica constante y repetida se llega a dominar un trabajo o habilidad. Alude al herrero que golpea el hierro una y otra vez en la fragua hasta hacerse maestro.
Esforzarse y comprometerse a fondo por algo, dándolo todo como quien suda la camiseta jugando. Se usa mucho para elogiar a quien trabaja con entrega por una causa o un equipo.
Haber mucho que tratar, hacer o discutir sobre un asunto; ser algo más largo o complicado de lo que parece. La imagen es la del sastre ante una pieza grande de tela.
Darle vueltas obsesivamente a un asunto y atormentarse pensando demasiado en ello.
Actuar con total libertad en los asuntos propios, sin pedir permiso ni dar cuentas a nadie. Alude a transformar lo que es de uno como mejor le parezca.
Aguantar con resignación una situación desagradable o callarse algo injusto sin protestar.
Seguir adelante con algo a pesar de todas las dificultades y oposiciones, con firmeza y sin rendirse.
Sentar o ajustar algo a la perfección, especialmente una prenda; por extensión, encajar perfectamente una cosa o una situación. La imagen es la del guante que se amolda a la mano.
Estar muy experimentado y endurecido por haber pasado por muchas dificultades en un oficio o en la vida. Metáfora del cuero que se curte en la tenería para hacerse resistente.
Ser sumamente torpe o ignorante; no ser capaz ni de lo más elemental. Alude a quien no logra trazar siquiera un círculo usando un canuto como plantilla.
Estar algo en su etapa más temprana e inmadura, recién empezando; o tener una persona conocimientos muy básicos sobre un asunto. La imagen es la del bebé que aún usa pañales.
Ingeniárselas con gran esfuerzo y habilidad para sostener a la vez varias obligaciones o salir de un apuro, como el malabarista que mantiene muchas pelotas en el aire.
Estudiar mucho y con dedicación, normalmente para un examen, apoyando los codos en la mesa durante horas. Por extensión, esforzarse de firme en una tarea.
Actuar con tacto y diplomacia para evitar un conflicto o no enfadar a alguien; suavizar las cosas con paciencia y contemplaciones para concertar voluntades.
Tañer las campanas pausadamente para anunciar una muerte; en sentido figurado, señal de que algo o alguien llega a su fin o está acabado.