Forma andaluza de "sonidos negros": los matices oscuros, hondos y misteriosos del cante jondo que "no se pueden fingir", ligados al duende. La frase la difundió Lorca.
Persona de barrio asociada a los polígonos, con estética y actitud cani; coloquial y despectivo, equivalente al "chav" británico.
En los FPS, recuperar el control de una zona o punto donde el rival ya plantó la bomba; hacer un "retake" (Valorant, CS).
Excelente, estupendo, de lo mejor. Préstamo del caló "bute" (mucho); variante: dabuti. Voz emblemática del cheli madrileño de los 70-80, hoy revivida con ironía retro.
Hortera, cursi, chabacano, de mal gusto (lit. "que pica"). Muy identitario del castellano-valenciano; se aplica a personas, ropa o cosas. (De comida: picante.)
Lamento gutural (un "¡ay!" prolongado) que el cantaor lanza antes o entre los tercios del cante; la emoción del flamenco destilada en un grito. Forma andaluza de "quejido".
El ritmo, cadencia y sello rítmico personal que imprime un artista; ese "son" particular que hace que alguien suene distinto. Se aplica a guitarra, palmas, cajón y taconeo.
En el flamenco, los gritos de ánimo del público o de los artistas durante la actuación ("¡olé!", "¡agua!", "¡arsa!") para alentar al que canta, baila o toca. (En general, también alboroto o lío.)
Botella de cerveza de un litro, símbolo del botellón y de la cultura de barrio. Recogida por la RAE como coloquial.
Enviar ("empujar") los commits del repositorio local a un repositorio remoto, por ejemplo con git push. Jerga de programadores.
Bueno, estupendo, auténtico, verdadero; como sustantivo, "la fetén" = la verdad. Préstamo del caló, en el diccionario desde 1932. Castizo, hoy con sabor vintage.
Mujer joven que pretende ir elegante y a la moda pero resulta vulgar; también adjetivo para algo chabacano u hortera. En el diccionario de la RAE desde 2014. Contraparte femenina de la estética cani.
Depurar código: buscar y corregir los errores (bugs) de un programa. Híbrido de "debug" + sufijo español. Jerga de programadores.
En los esports, sacar adelante una ronda o situación crítica que parecía perdida, normalmente en inferioridad (típico de FPS como Valorant o CS). De la jugada "clutch".
Fusionar o combinar dos ramas de código (o dos cosas), volcando el contenido de una en la otra; en Git, integrar los cambios de una rama en otra. Jerga de programadores.
En el baile flamenco, parada en seco con actitud y orgullo, normalmente para cerrar una sección, marcada con un golpe fuerte de pies y un gesto altivo. (En general, también un gesto de desaire.)
En los esports, tomar las riendas del equipo durante la partida dando las instrucciones y decidiendo las jugadas; lo que hace el "shotcaller".
Joven de barrio o polígono con estética chandalera (gorra, oro, chándal) y actitud chulesca; subcultura urbana de los 90-2000 revivida con ironía. Despectivo o reapropiado.
En los FPS tácticos, asomarse desde una cobertura para conseguir información o un disparo sobre el rival, arriesgando la posición. De "to peek".
Desplegar una aplicación: moverla del entorno de desarrollo al de producción para que la usen los usuarios. Variante: deployar. Jerga de programadores.
En el flamenco, esa fuerza misteriosa y don especial que se apodera del artista en estado de gracia y se contagia al público; "tener duende" o cantar "con duende". Concepto que Lorca elevó a estética.
Tendencia de maquillaje en tonos cálidos y terrosos (marrones, beige, chocolate, caramelo) inspirada en el café con leche, con acabado bronceado y luminoso.
Castellanización de "cloud skin": acabado de maquillaje suave, etéreo y casi mate-difuminado (no glow extremo), que da buena cara con apariencia uniforme y aterciopelada, como filtrada. Tendencia 2026.
Amaneramiento o expresión de género percibida como femenina en un hombre gay (gestos, voz, andares). De origen descriptivo, hoy también reivindicado con orgullo: "tener pluma", "echar pluma".