En Bolivia (y Cuba), comprender o entender lo dicho por alguien.
Lluvia fina y constante que pasa rápidamente.
En Bolivia, tratar de convencer a alguien (no simplemente conversar, como en el español general).
Observar a alguien con curiosidad e insistencia, o presenciar cómo otras personas hacen algo sin participar.
Fastidiar o molestar a alguien; incitar a una persona o animal; provocar con intención de seducir.
En Bolivia, mentira, error o embuste; cosa sin valor o mal hecha; también chal de algodón fino propio del vestido de la chola, y, en otra acepción, la menstruación.
Producto líquido rico en cloro que se usa como desinfectante y para blanquear la ropa; lejía.
Jerga de los delincuentes, particularmente usada por los jóvenes.
Trenza, ristra o manojo de algo.
Asunto molesto y difícil de resolver; lío, enredo.
Cuerda con que se hace girar un trompo; también honda y látigo para arrear animales.
Mezcolanza de gente o de cosas; revoltijo.
Robar del bolsillo a alguien; carterear.
Andar de un lado a otro sin rumbo, callejear u holgazanear por la calle.
Tienda pequeña de barrio que vende abarrotes y artículos de primera necesidad.
Espiar o curiosear a los demás, especialmente desde un balcón o lugar alto.
Trasto inútil o adorno recargado; también enredo, montaje o complicación.
Ocultar, encubrir o disimular algo.
Lugar muy lejano y poco accesible; el quinto pino, el fin del mundo.
Choza, casucha o construcción precaria; también puesto improvisado de venta.
Excremento, mierda (vulgar).
Tirar o dar tirones de algo o de alguien repetidamente.
La capital del país (despectivo o jocoso); en Guatemala, la Ciudad de Guatemala.
Persona promiscua; en sentido fuerte, prostituta.