Estar muy enojado o encendido de rabia; «enfogonarse» es explotar de ira. Del inglés «fog» → fuego.
Burlarse de alguien o hacerle bromas entre amigos; también «vacilar».
Expresión de sorpresa o molestia, versión suavizada de una palabrota; «¡puya!» equivale a «¡dios mío!» o «¡caramba!».
Situación o acción vergonzosa, ridícula; «¡qué bañazo!» = «¡qué vergüenza!».
Expresión de admiración o sorpresa; «¡qué bestia!», «¡increíble!».
Ponerse triste o decaído; también enfermarse levemente.
«Hace calor»; del guaraní. Exclamación cotidiana en el clima subtropical paraguayo.
¡Cuidado!, ¡ojo!; advertencia de peligro inminente. Del guaraní *chake*.
Partícula que se pone al final de una frase para restarle seriedad o indicar que es broma; equivalente irónico de «en realidad, nah».
Estar distraído, con la cabeza en otro lado; equivalente de «estar en las nubes».
Mentira exagerada o fanfarronada; también puede significar un gran golpe.
Estar emocionalmente inestable, sin capacidad de manejar las emociones. Término de psicología popularizado.
Provocar vergüenza ajena intensa, generar incomodidad al presenciar algo.
Ponerse triste o desanimado.
Tristeza, depresión, decaimiento anímico.
Aburrir, hartar.
Vergonzoso, ridículo, en mal estado.
Qué bueno, qué genial.
Interjección de asombro, lamento o admiración, del Pacífico afrocolombiano.
Rendirse, abandonar, dejarse caer.
Mala suerte; persona que la trae.
Exclamación de sorpresa o disgusto.
Golpe en la cabeza.
Hacer escándalo; armar drama.