Contracción enfática de "ni acá" usada como negación rotunda: "nada", "para nada", "ni en pedo". El salteño no dice "no", dice "niaca".
Concentración de hinchas que cantan, ondean banderas y usan bombos y humo para despedir o alentar al equipo, normalmente en la previa de un partido importante.
Motociclista (de 'moto'); en Argentina y Brasil es el término coloquial habitual, frente a 'motero' en España.
Amigo, compañero, compinche; vocativo de confianza entre 'pibes' de barrio. Acortamiento de 'compañeri/compañerito'. Aparece muy seguido en la cumbia RKT y el rap; emblematizado por el tema 'Ñeri' de Trueno.
Pedir prestado dinero, cosas o favores de forma insistente; el reemplazo Gen-Z del viejo 'manguear'. Se asocia al que vive 'colgado' de los demás. Documentado como neologismo juvenil que circula en la escuela y la calle.
Ostentar, presumir o jactarse de tener fama y plata; 'hacerse el cartel'. Resemantización moderna (el sentido antiguo era poner carteles difamatorios); recogido por el Diccionario de americanismos (ASALE) con la marca Argentina = presumir.
Rima ya usada en otra batalla que el freestyler vuelve a soltar como si fuera improvisada; penalizada por los jurados de FMS porque no debería superar un 2 en la escala de puntuación.
Tucumanismo: contracción de 'a ver, permitime' / 'dejame ver'. Se usa para pedir permiso o para acercarse a mirar algo. Una de las palabras más características del 'tucumano básico'.
Vocativo/muletilla cordobesa por excelencia. Originalmente un insulto fuerte, hoy entre jóvenes funciona como saludo, marcador de asombro o muestra de afecto entre amigos; el tono define si es cariño o enojo. Variantes: culiao, culiado, culeau.
Apasionado del automovilismo, sobre todo de la mecánica; capaz de modificar su auto para darle más potencia. Subcultura 'tuerca' que valora el motor por encima de lo estético.
Cordobesismo derivado de 'escuchá' que pasó a valer como 'mirá' / 'fijate' / 'che, prestá atención'. Muletilla muy oída en el habla joven cordobesa para abrir una frase.
En Rosario y gran parte de Santa Fe, lo que en el resto del país se llama 'galletita'. Marcador identitario regional fuerte: el rosarino 'no come galletitas, come masitas'. En la misma línea, 'costeleta' por 'bife/chuleta'.
En Córdoba, la persona con la que se mantiene un vínculo sexo-afectivo (pareja informal, amante, 'la persona que te gusta'). Distinto del uso peyorativo nacional de 'guacho' (huérfano/canalla).
Misionerismo (también Corrientes, del guaraní 'pichá'): no solo triste, sino enojado/amargado y mal perdedor. Puede ser un estado ('estoy pichado') o una etiqueta de persona ('es un pichado'). Una de las palabras más votadas como típicas de Misiones.
Bancar al equipo en las buenas y en las malas; 'los trapos' son las banderas de la hinchada. Por extensión, apoyar a alguien o una causa pase lo que pase. Variante muy usada: 'bancar los trapos'.
Fiesta o local que abre de madrugada/mañana, tras el cierre de los demás (el 'remate' de la noche); término central de la escena electrónica/rave (techno y house). También 'after hour'.
Criptomoneda de valor o utilidad nulos, creada para especular; término despectivo para proyectos cripto que viven solo del hype y los memes.
Salir de joda/fiesta y perrear al ritmo del turreo (cumbia villera + RKT/reggaetón + trap); por extensión, pasarla bien al estilo de barrio. Deriva de 'turro'.
Pibe, chico joven; también 'amigo/socio'. Diminutivo de 'wacho' (guacho), muy presente en la jerga de cumbia, trap y barrio de la nueva generación.
Vendedor de droga, dealer del barrio. Término central de la jerga tumbera/villera que se popularizó en letras de cumbia 420 y trap.
Lanzar el grito jubiloso '¡ji, ji, ji!'; reírse de forma escandalosa, incontrolable y compartida en un contexto de euforia colectiva. Nació en chats y memes de X/Instagram argentinos y la RAE lo incorporó oficialmente a su diccionario en 2025.
Persona o cosa que luce muy bien, con estilo y buena pinta; el elogio estándar por verse 'chulo'.
Persona o cosa considerada de mal gusto, ordinaria o 'grasa'; usado a menudo en tono despectivo o burlón.
Verbo hispanizado de 'to stan' que significa ser fan obsesivo y declarado de un artista, grupo o idol, defendiéndolo activamente en redes. Nacido en la cultura stan del K-pop y del fandom de Twitter.