Nombre genérico y coloquial para la comida callejera frita de masa de maíz (sopes, huaraches, chalupas, gorditas). 'Garnachear' = ir a comer antojitos de la calle.
En el jaripeo, cada corcoveo, brinco o sacudida violenta del toro para tumbar al jinete. Aguantar 'hasta que el toro deja de reparar' es resistir todos los reparos.
Verbo derivado de 'godín': hacer las actividades típicas del oficinista (comer en el escritorio mientras terminas un pendiente, ir por el café, ir a una junta, salir con compañeros sin quitarse el gafete).
Adulto (30s-40s+) que viste, habla y se comporta como joven; 'chavo' + 'ruco'. Reconocido como mexicanismo por la AML.
El miércoles, entendido como el 'punto medio' de la semana laboral godín. Parte del repertorio de frases de oficina junto a 'viernes chiquito' o 'juevebes' (jueves tratado como mini-viernes).
Compañero o empleado que vive adulando al jefe (sinónimos: barbero, besamanos) para conseguir ascensos o favores. Clásico arquetipo de oficina que sigue vivísimo en memes laborales y TikTok.
El sopor y las ganas irresistibles de dormir que dan después de comer, clásico de la jornada de oficina tras la hora de la comida. Frase godín por excelencia para justificar el bajón de la tarde.
Expresión de oficina godín que anuncia que ya cayó el pago/la quincena. Variante igual de usada: 'ya le cayó agua al tinaco'. Forma humorística y codificada de decir 'ya depositaron'.
Sigla de 'a la verga'; interjección multiuso de desprecio, hartazgo, asombro o cierre ('ya valió / me largo / ¡no manches!'), según contexto y tono.
Algo o alguien sin importancia; indiferencia ('me da equis' = me da igual). También 'x2/x3' para reforzar que estás de acuerdo.
Persona presumida y delulu que se cree influencer, fashionista o parte de la élite y vive posando/presumiendo lugares 'exclusivos'.
Ron o alcohol de buena calidad, en el habla fresa/mirrey; trago caro para presumir en el antro.
Oficinista asalariado de horario fijo (9 a 6, lunes a viernes); también el verbo 'godinear' = hacer la vida de oficina. Identidad cultural completa (juntas, reportes, tóper, gafete, esperar la quincena). La RAE lo registró en consulta de 2018 como 'oficinista asalariado'.
Traje elegante; originalmente el 'zoot suit' pachuco, hoy ropa fina o un traje de gala. Vocablo del caló asociado a la estética pachuco/cholo.
Subcultura y estética juvenil de lujo ostentoso (marcas de lujo logo-pesadas, cuerpos hiperfemeninos y arreglados en mujeres) ligada a la narcocultura y los narcocorridos. Hoy muchos usan el 'look buchón/buchona' como moda sin vínculo criminal.
Diminutivo de 'troca' (camioneta/pickup, anglicismo de 'truck'). En corridos tumbados es símbolo de estilo de vida: manejar de noche con la morra, troca alta o 'bien tumbada'.
En caló chicano significa 'chido', 'cool', 'bueno' — NO el sentido estándar de 'firme/estable'. Marcador de aprobación en habla cholo.
Se usa para describir algo rarísimo, caótico o absurdo: 'esto es muy Ohio', 'solo en Ohio'. No es literal ni ofensivo; humor de meme Gen Alpha.
Generar (o estar lleno de) expectación exagerada por un libro en la comunidad. Un libro 'muy hypeado' es uno que BookTok promociona en masa; con frecuencia connota que el bombo supera a la calidad real.
Forma de dirigirse al cliente (o a veces a la vendedora) en tianguis y mercados; grito habitual del vendedor ambulante para enganchar al comprador. 'Marchante/marchanta' = cliente habitual.
Levantar la rueda delantera y avanzar sobre la trasera, manteniendo el equilibrio (lo que en inglés es 'wheelie'). Truco de exhibición clásico en moto, motocross/enduro y BMX/bicicross entre jóvenes; es la palabra de calle frente al técnico 'wheelie'.
Personaje femenino ficticio (de anime, manga, videojuego) por el que alguien siente devoción afectiva, no solo atracción; 'la esposa' idealizada del fan. Del inglés 'wife' japonizado. Variante masculina: 'husbando'.
En el regional mexicano nombra a los 'corridos bélicos': sonido con mucha presencia/fuerza (tololoche, charcheta) más que letra violenta. 'Belicón/belicona' = persona o ambiente de mucha actitud.
Técnica de doble tempo: rapear al doble de velocidad, metiendo el doble de palabras por compás (si normalmente van 8 palabras, en metralleta van 16). Recurso de habilidad para impresionar al público.