Rallar algo con un guayo; figuradamente, rayar una superficie; en la frase 'guayar la hebilla', bailar muy pegado a la pareja.
Maracuyá, la fruta de la pasión (pasionaria) y su fruto comestible.
Persona blanca o de tez clara, acomodada o que alterna con las clases sociales altas (a menudo despectivo).
Comer hasta quedar lleno; atiborrarse de comida.
Golosina congelada de agua azucarada con jugo de fruta, servida en un vasito de papel o plástico.
Cuesta empinada, pendiente o subida pronunciada de un camino.
Salsa criolla de tomate, vinagre, cebolla, ajo y aceite que acompaña el pescado frito.
Lleno, cubierto o plagado de algo.
Persona de carácter dulce y meloso (uso rural); literalmente, hecho de melao (melaza).
Desnudo, sin ropa.
Guiso de patas o tripas de res y cerdo con viandas y condimentos; figuradamente, michelín o pliegue de grasa del abdomen.
Referido a una tarea o asunto: difícil, complicado, peliagudo; también enorme o tremendo.
Cazuela horneada de rebanadas de plátano maduro frito con carne molida, huevo batido y habichuelas tiernas.
Fritura de masa de guineo verde, plátano y yautía rellena de picadillo de carne, pescado o mariscos.
En el ámbito rural peruano, mujer indígena adolescente.
Hamaca tejida en forma de red, usada para dormir o descansar.
Estar muy enojado o encendido de rabia; «enfogonarse» es explotar de ira. Del inglés «fog» → fuego.
Amigo, hermano; derivado del inglés «brother» con acento boricua.
Algo increíble, de primera calidad, lo mejor posible; equivalente boricua de «brutal».
Tener mucho estilo, presencia y actitud; «flow». También puede significar protesta.
Chisme, drama o escándalo; también el ruido o alboroto de una discusión.
Insecto nocturno resistente que habita en zonas urbanas.
Mamífero nocturno con antifaz negro, originario de América.
Producto horneado pequeño, dulce o salado, crujiente.