Adular o halagar a alguien diciéndole solo lo que quiere escuchar, muchas veces por interés o para ganarse su favor. También 'regalar los oídos'.
Preocuparse o darle vueltas a algo en exceso, normalmente sin llegar a ninguna conclusión, hasta angustiarse por un asunto que muchas veces no tiene solución. En 'comerle la cabeza a alguien', insistirle para convencerlo.
Ignorar deliberadamente algo que se dice o se sabe; no darse por enterado de una advertencia, queja o petición porque no interesa atenderla.
Relación que vive solo en el chat: se hablan a diario por mensajes con tono romántico, pero la persona nunca está disponible para verse en persona. Mantiene viva la ilusión sin dar el paso a una relación real.
Que un éxito, un cargo, la fama o un halago vuelvan a alguien arrogante o vanidoso, haciéndole perder la humildad y creerse superior. La idea es que ese sentimiento 'asciende' hasta la cabeza y le nubla el juicio.
Enamorarse perdidamente de una persona o quedar tan obsesionado con algo que se pierde el juicio y el dominio de uno mismo. También, sin 'por', perder el control en un momento de ira o emoción intensa.
Del inglés 'joy of missing out': el placer consciente de no hacer planes y desconectar, lo contrario del FOMO. En viajes describe el gusto por irse sin agenda, sin reservas y sin la presión de verlo todo.
Verbo derivado de 'crush': sentir un flechazo o atracción ilusionada por alguien, idealizarlo y fantasear con esa persona. 'Tener un crush' es estar prendado de alguien que te despierta mariposas, a menudo de forma platónica.
A la fuerza, obligatoriamente, tanto si se quiere como si no; también por pura cabezonería, porque uno se ha empeñado en ello.
Persona que trabaja en remoto por internet mientras viaja y cambia de ciudad o país constantemente, sin un lugar de trabajo fijo. Suele compaginar el teletrabajo con coworkings y cafeterías de distintos destinos.
Escapada en grupo solo de amigas, pensada para desconectar, ponerse al día y celebrar la amistad lejos de la rutina. Tiene su equivalente masculino en el 'viaje de chicos'.
No hacer caso ni retener lo que se le dice a uno; escuchar solo superficialmente un consejo o advertencia sin que produzca ningún efecto.
Estar muy ocupado, agobiado o desbordado por problemas y obligaciones, hasta el punto de no dar abasto. También 'ir de cabeza'.
Conducta en la que alguien 'se guarda en el bolsillo' a su pareja: la oculta de su entorno social, evita presentarla a amigos y familia, salir en público o mencionarla en redes. Señal de alerta de falta de compromiso.
Viaje muy corto, normalmente de un fin de semana, para desconectar de la rutina sin gastar muchos días de vacaciones. 'Finde' es el recorte coloquial de 'fin de semana', y la expresión transmite algo improvisado y ligero.
Tener 'colchones' o relaciones de respaldo mientras estás con alguien: coquetear y mantener vivos a varios candidatos por si la relación principal falla, para amortiguar el golpe de una posible ruptura.
Resultarle a uno algo tan ilógico o increíble que no logra entenderlo ni aceptarlo; expresa sorpresa e incredulidad ante algo que se considera irracional.
Escapada urbana corta, de dos a cuatro días, a una ciudad para hacer turismo cultural, gastronómico o de compras, aprovechando un finde o un puente. Se castellaniza también como 'escapada urbana'.
Forma preferida que cada persona tiene de dar y recibir afecto, según el modelo de los cinco lenguajes del amor: palabras de afirmación, tiempo de calidad, regalos, actos de servicio y contacto físico. Se usa para hablar de compatibilidad.
Recordar o mostrar a alguien con insistencia un logro o ventaja propia para molestarlo, humillarlo o darle envidia. Equivale a presumir o echar en cara con malicia.
Ser muy terco y testarudo, alguien que no cambia de opinión ni cede aunque le den buenos argumentos. En España es frecuente el sinónimo 'cabezota'.
Reprimenda, regaño o llamada de atención por algo que se ha hecho mal. En Colombia y otras zonas se dice también 'jalón de orejas'.
Pensar muchísimo y con gran esfuerzo para resolver un problema difícil o encontrar una solución; implica un esfuerzo intelectual casi físico, dándole vueltas y vueltas a un asunto.
Filosofía de viajar despacio y sin prisas, quedándose más tiempo en pocos destinos para conectar de verdad con la cultura local en lugar de coleccionar lugares. Se traduce como 'turismo lento' o 'viajar sin prisa'.