Conductas que no llegan a ser una infidelidad física pero que cruzan una línea afectiva: coquetear por DM, guardar secretos, borrar chats, mantener un tonteo discreto con alguien fuera de la relación. Su definición depende de los acuerdos de cada pareja.
Enamorarse perdidamente de una persona o quedar tan obsesionado con algo que se pierde el juicio y el dominio de uno mismo. También, sin 'por', perder el control en un momento de ira o emoción intensa.
Viaje muy corto, normalmente de un fin de semana, para desconectar de la rutina sin gastar muchos días de vacaciones. 'Finde' es el recorte coloquial de 'fin de semana', y la expresión transmite algo improvisado y ligero.
Tener valor, descaro o atrevimiento para algo; también expresa indignación ante algo escandaloso. 'Echarle narices' es atreverse con valentía a hacer algo difícil.
Ansiedad de perderse experiencias de viaje que otros sí están viviendo, alimentada por las redes; lleva a forzar planes ('tengo que ir a ese café porque lo vi en Instagram') o a no irse sin la foto del spot de moda. Del inglés 'fear of missing out'.
Recordar o mostrar a alguien con insistencia un logro o ventaja propia para molestarlo, humillarlo o darle envidia. Equivale a presumir o echar en cara con malicia.
No entrenar las piernas y centrarse solo en el tren superior, algo que en la cultura del gym se considera medio chiste y medio pecado, porque deja un cuerpo desproporcionado. El 'día de pierna' es legendario por lo duro que es.
Tomar un pequeño aperitivo para despertar el apetito antes de la comida; por extensión, dar un adelanto o anticipo de algo para crear expectación antes de lo principal.
Llegar con muchísima antelación y hacer cola, a veces acampando desde la madrugada, para conseguir un sitio pegado a la barrera de seguridad y ver el concierto en primera fila. Es una práctica de fans muy entregados.
Refrán que recuerda que el dinero cuesta esfuerzo y no es ilimitado, por lo que hay que valorarlo y gastarlo con cuidado. Se usa mucho para enseñar prudencia, sobre todo a los hijos.
Que algo (una noticia, un chisme, el nombre de alguien) se comenta y se difunde ampliamente de unas personas a otras por vía oral. Suele tener tinte de habladuría o fama repentina.
Ser tacaño, mezquino con el dinero; alguien que se aferra a lo suyo y gasta menos de lo necesario aun cuando puede permitírselo.
Chico que dedica buena parte de su tiempo al gimnasio y prioriza su físico; también el colega de entrenamiento que te motiva, te espota y te empuja a dar más. La versión femenina es 'gym girl' o 'gymsis'.
Tener un cuerpo musculado y fuerte gracias al ejercicio, sobre todo a las pesas. 'Ponerse cachas' es el proceso de conseguirlo; es una de las formas más castizas de decirlo en España.
Sentir el músculo hinchado y duro durante o justo después de entrenar, por la sangre acumulada tras muchas repeticiones. Es una sensación que en redes se presume como recompensa del buen entreno.
Repartir el coste de algo (una comida, un regalo, una salida) entre todos los participantes, de modo que cada uno aporta su parte. Viene del franco 'skot', tributo pagado en común.
Golpear o dar una paliza a alguien. Se usa de forma muy coloquial, a menudo como amenaza enfática más que como descripción literal de un hecho.
Ser un negocio, recurso o actividad sumamente rentable que produce grandes ganancias de forma constante.
Acortamiento de 'merchandising': camisetas, gorras, pósteres y demás productos oficiales de un artista o festival que se venden en el recinto. Comprarlo se vive como parte de la experiencia y prueba de fan.
Privarse uno mismo de lo necesario, sacrificando su propio sustento, para dárselo a otra persona. Expresa generosidad extrema y abnegación, sobre todo de los padres hacia los hijos.
Que algo sale exactamente como se quería o esperaba, sin contratiempos. Expresa plena satisfacción con un resultado; tiene origen en el lenguaje de la buena mesa.
Boca pequeña y delicada; por extensión, gesto de fruncir los labios para parecer fino o coqueto. Suele usarse con cierta ironía para quien afecta modales remilgados o habla con melindre.
No tener dinero suficiente para cubrir los gastos hasta el siguiente cobro del sueldo. Describe la dificultad económica de quien gasta todo lo que gana o más.
Gastar o aportar dinero, generalmente de mala gana o ante un gasto que no apetece. Evoca la imagen de rebuscar a fondo en el bolsillo para sacar el dinero a duras penas.