En Colombia, otro nombre del pogo o mosh: el círculo o tumulto frente al escenario donde el público salta, se empuja y se golpea al ritmo de la música pesada; en España también "tangana", "foso" o "pateo".
En Casanare (Orinoquía/Llanos), estar muerto de frío, aterido por la humedad o por la madrugada llanera (de "páramo").
En el Caquetá, dicho de una persona muy descarada o fresca, que actúa con desfachatez sin importarle las circunstancias (el "gurre" es el armadillo amazónico).
Nivel de torrefacción del grano de café (claro, medio u oscuro) que define la acidez, el cuerpo, el aroma y el dulzor de la taza. Concepto clave del café de especialidad y la jerga barista.
En el Caquetá, algo o un problema difícil de resolver, complicado o bravo.
Lavar arena y grava del río en batea con movimiento circular para separar el oro; quien vive de ello es el "barequero", minero de subsistencia. Reconocido como patrimonio cultural.
Hechizo o filtro de amor amazónico, preparado con plantas por curanderos para enamorar o "amarrar" a alguien. Usado en el Amazonas (Leticia) y la trifrontera; común también en la selva peruana.
Espíritu maligno o alma en pena de la selva amazónica que anuncia su presencia con un silbido en la noche; creencia compartida en el Amazonas (Leticia) y la trifrontera Colombia-Perú-Brasil.
Bebida espesa a base de almidón de yuca (fariña) cocido, tradicional en el Amazonas colombiano y la frontera (Leticia). Refresco o colada amazónica de consumo cotidiano.
Plato típico wayuu de La Guajira (también "juriiche" en wayuunaiki): chivo joven cocido y luego frito en su propia sangre y grasa, con vísceras. Símbolo de la hospitalidad guajira.
Problema, enredo o lío. Voz frecuente en el sur de Colombia, especialmente Nariño, Putumayo y Amazonas (también "bololó" en el Caribe).
En el Carnaval de Barranquilla, estar entre alegre y borracho, achispado o ya tomado durante la fiesta. Suele decirse "estar tres quince".
En la jerga barranquillera, sinónimo de "bacano", muy chévere o excelente ("¡quedó monocuco!"). También es un disfraz icónico del Carnaval (túnica con capucha y antifaz).
Personaje-disfraz emblemático del Carnaval de Barranquilla (cara mitad elefante mitad mono, con pito "pea pea") que parodia a los poderosos; encarna al barranquillero alegre y "mamador de gallo" (bromista).
En el Eje Cafetero, estar lleno de deudas, endeudado hasta el cuello ("estar enculebrao"). De "culebra" = deuda en el habla cafetera y paisa.
En Santander, tunda, paliza o reprimenda fuerte; de "juete" (látigo). "Dar una juetera" es regañar o castigar con dureza.
En Boyacá, hacerse el desentendido, fingir que no sabe nada para evadir una responsabilidad. Equivale a "hacerse el loco".
En Santander, llevar a alguien cargado sobre la espalda o los hombros (lo que en otras regiones es "a caballito"). Se usa como "cargar a tuche" / "llevar a tuche".
En el Eje Cafetero (Pereira) y Antioquia, comodín para nombrar un objeto cuyo nombre se olvidó o se desconoce ("esa cosa", "el chisme ese"). Variante: "cosiampirulo".
Repartidor o mensajero que hace entregas en moto, por oposición al que va en bici o a pie.
Acortamiento de "domiciliario": el repartidor a domicilio. También se usa "domi" para el pedido o el servicio mismo.
Repartidor que trabaja para la app Rappi; cruce de "Rappi" + "tendero". Se extiende coloquialmente a cualquier repartidor de apps.
En un call center, etiquetar o clasificar una llamada al cerrarla según su motivo o resultado (venta, queja, no contesta). Tarea obligatoria del agente tras cada contacto.
En el Pacífico colombiano, el disfrute en su punto, el momento de goce cuando la fiesta ya está prendida.