Tener una agudeza especial para captar a primera vista detalles o aspectos ocultos que a los demás se les escapan. Nace del lenguaje médico y se usa hoy en cualquier ámbito.
Juzgar algo o a alguien de forma favorable, con simpatía o aprobación. Su contrario, 'ver con malos ojos', expresa rechazo o desconfianza.
Mantener una presión, persecución o exigencia continua, sin pausa ni descanso. Se usa tanto para personas que hostigan a otras como para situaciones agotadoras que no aflojan.
Estar preparado y dispuesto para el combate o, en sentido figurado, plantarse ante un conflicto con actitud combativa, sin ceder. Sugiere tensión y disposición a pelear.
Publicar una historia solo para la lista de 'Mejores Amigos' (Close Friends) de Instagram, ese círculo cerrado con el borde verde. Se usa para compartir lo más íntimo, dramático o festivo sin que lo vea todo el mundo.
Mandar un mensaje directo en Instagram o Twitter con clara intención de ligar o coquetear, normalmente a alguien que apenas conoces. Equivale al 'sliding into the DMs' inglés y suele ir cargado de humor.
Pelear o esforzarse con todas las fuerzas, sin armas ni ventajas, poniendo todo el empeño hasta lograr algo. Evoca la imagen de un pulso o de un combate cuerpo a cuerpo.
Ser la persona o el grupo al que se expone al peligro o se sacrifica sin miramientos para beneficio de otros. Alude a los soldados rasos enviados a morir primero en la batalla.
Medir fuerzas o entablar un enfrentamiento, real o figurado, para ver quién se impone. Más allá del juego de muñecas sobre la mesa, se usa para pugnas entre personas o entidades.
Ser algo tan evidente que se nota de inmediato y resulta imposible no advertirlo. Probablemente procede del lenguaje de la caza.
Ataque o daño que proviene del propio bando o de quienes se suponen aliados. En política y en el trabajo describe la traición o el golpe interno de quien menos se espera.
Silenciar las notificaciones de un chat o grupo de WhatsApp (clásicamente el de la familia) para dejar de recibir avisos sin salirse ni que nadie se entere. Forma de sobrevivir al spam del grupo sin el drama de abandonarlo.
Del inglés 'rage quit'. Abandonar una partida de golpe por frustración o por mal perder. Por extensión, dejar plantado algo o irse furioso de cualquier situación cuando algo sale mal. También 'salir con rage'.
Mandar un segundo mensaje seguido sin haber recibido respuesta al primero. Según el contexto puede leerse como interés genuino o como ansiedad y desesperación; en plan romántico suele tener mala fama.
Frase críptica o cargada de doble sentido que se sube al estado de WhatsApp o a una historia para que una persona concreta se dé por aludida, sin nombrarla. Modo elegante de tirar pulla o desahogarse en público.
Relajar la atención o la vigilancia y quedar desprotegido ante un peligro o ataque. Procede del boxeo, donde bajar los puños deja la cara expuesta; se usa para advertir que conviene seguir alerta.
Del inglés 'away from keyboard'. En el juego avisa que uno se ausenta un momento aunque su personaje siga ahí; los jóvenes ya lo dicen en cualquier contexto para anunciar que se desconectan un rato.
De 'boss' (jefe de nivel, el enemigo difícil del final). Aplicado a una persona, alguien impresionante, fuerte o que domina algo; un crack. También puede señalar a alguien que es un reto duro de superar.
Ser la persona preferida y más consentida de alguien, a quien se le perdona todo y se trata con especial favoritismo. Equivale a 'ser la niña de sus ojos'.
Mirar a alguien o algo con un deseo intenso y descarado, dejando ver una pasión vehemente como atracción, codicia o envidia.
Del inglés 'newbie' (novato). Persona inexperta o torpe en algo; despectivo y burlón. Se usa muchísimo fuera del juego para cualquier principiante o alguien que comete errores de novato.
Afrontar con determinación un asunto difícil sin rendirse, seguir peleando por algo aunque las cosas estén en contra. Muy usada en política y en el deporte.
Tratar a alguien con desprecio y aires de superioridad, como si se le considerara inferior. Se asocia al alzacuellos rígido de la nobleza española del siglo XVI.
Del inglés 'grind' (machacar). En el juego, repetir tareas pesadas para subir de nivel o conseguir recompensas; fuera del juego, dedicarse con constancia y sacrificio a un objetivo (estudiar, trabajar, ahorrar).