Es preferible la soledad a una mala compañía.
Trabajo, empleo. Extendido pero con matices por país.
Actitud positiva, simpatía; persona o ambiente agradable.
Expresar agotamiento físico o emocional, no poder más con una situación.
Se juzga a una persona por las compañías que frecuenta; tu círculo revela quién eres.
La perseverancia termina dando frutos.
Nadie es más obstinado que quien se niega a aceptar la evidencia.
Fruto tropical (Persea americana). Palabra mayoritaria fuera del Cono Sur.
Lanzarse a algo de forma rápida y agresiva, sin esperar ni planear; en juegos, un ataque veloz por sorpresa.
Evaluación espontánea de la energía o ambiente de una persona, lugar o situación.
Giro inesperado en una situación real. Usado como interjección ante sorpresas.
Quien insiste en buscar algo termina hallándolo (a veces para mal).
Las malas acciones acarrean consecuencias aún peores.
Meterse donde no te llaman puede traerte problemas.
Un temazo, una canción buenísima. El aumentativo de rola (canción) que se usa para resaltar que un tema está increíble.
No tener nada de dinero, estar completamente sin un peso. El quinto era una moneda de cinco centavos.
Quedarse sin nada por querer abarcar dos cosas a la vez y no decidirse por ninguna.
Quedarse atónito, pasmado o desconcertado ante una noticia o situación inesperada.
Darse cuenta de pronto de algo, entender por fin lo que estaba pasando. Viene de los teléfonos públicos que funcionaban con monedas de veinte centavos.
Dinero, especialmente en efectivo; también el cambio o las monedas sueltas que uno trae encima.
Expresión juvenil de orgullo y desafío: así soy y al que no le guste, es su problema. Suele abreviarse jugando con la frase y la queso.
Ponerse a comer algo con ganas y entusiasmo, meterle mano a un plato apetitoso; en sentido figurado, también empezar a abordar un asunto difícil. Muy usada en México y España al hablar de comida.
Adular o halagar a alguien de manera interesada para conseguir un favor o beneficio. En México, quien lo hace es un 'barbero' (lambiscón).
Decir algo solo de palabra, sin sentirlo ni tener intención real de cumplirlo. Señala falta de sinceridad o un compromiso meramente verbal. En México también se oye 'de dientes para afuera'.