Reconocer y aceptar lo que alguien siente como legítimo, sin juzgarlo ni querer corregirlo. 'Necesito que me valides' es pedir empatía; 'validarse' es dejar de depender de la aprobación ajena. Término de terapia que ya se cuela en la charla cotidiana de los jóvenes.
Boicotearse uno mismo, casi siempre sin darse cuenta, justo cuando algo iba bien: procrastinar, alejar a quien te quiere o tirar abajo una oportunidad por miedo. En la jerga del bienestar nombra el patrón de ser tu propio enemigo.
Persona que prácticamente vive en el gimnasio: entrena casi todos los días, cuida la dieta a rajatabla y maneja toda la jerga fitness ('gym rat'). Puede usarse con admiración o con guasa, sugiriendo una obsesión sana por entrenar.
Cargador de mercado que mueve bultos y cajas en un 'diablito' (carretilla de dos ruedas) entre los pasillos de la central de abasto o el tianguis; gremio clave del comercio mayorista informal. Se cobra 'por viaje'.
Bajar agresivamente el precio durante el regateo, ya sea el comprador pidiendo que lo 'tiren' o el vendedor rematando para no quedarse con la mercancía. Variante más cruda: 'matar el precio'.
En la obra, pedazo de varilla, alambre o cable que queda saliendo de una columna, losa o muro (también el cable de red que dejan los instaladores). Toma el nombre del chicote (látigo) por la punta suelta que cuelga; hay que doblarlo o cortarlo para que nadie se enganche.
Albañil a medio formar: ya pasó de ayudante pero todavía no es oficial; maneja lo básico pero trabaja bajo supervisión. La 'cuchara' es la llana de echar mezcla, así que va 'a media cuchara' de ser maestro. Por extensión irónica, alguien medio competente o que hace las cosas a medias.
Variante hispanoamericana de 'chupar cámara': acaparar la atención visual en una escena, foto o programa, dejando a los demás en segundo plano (a veces sin querer, por pura presencia). Figuradamente, eclipsar a todos en cualquier evento.
Forma con que los albañiles llaman al encargado o capataz de la obra, aunque no sea arquitecto: mezcla de respeto y guasa por el que manda y trae el plano. También se le dice así al cliente entrometido o al que cree saber más que el maestro.
Colocar piezas (azulejo, loseta, porcelanato, ladrillo) pegaditas una contra otra, sin dejar junta ni espacio para emboquillar. Instrucción típica de obra: 'ponlo a hueso' significa sin separación.
Suerte charra: lazo lanzado a las manos (patas delanteras) del caballo o la res en plena carrera para derribarlo, con floreo de la reata. Coloquialmente, 'echar la mangana' es tender una trampa o agarrar a alguien por sorpresa.
Pincharse o reventarse una llanta; el neumático 'se poncha' y queda desinflado. En el habla de taller y carretera es el verbo por defecto para un pinchazo (contraparte sudamericana: 'pincharse').
En la cocina, estar tan saturado y enredado que se pierde la noción de lo que se hace; quedar atascado y revuelto como un nudo, sin controlar la propia partida durante el servicio. La imagen viene del camote (tubérculo), denso y enredado.
En Veracruz, el café con leche al estilo de La Parroquia: primero café concentrado en un vaso de vidrio y luego la leche caliente vertida desde lo alto para que haga espuma; se pide tintineando una cuchara contra el vaso. Pedir 'un lechero' es todo un ritual cafetero porteño.
En su origen campero, montar un potro bronco luciendo destreza para no caerse. De ahí el sentido figurado de 'jinetear la plata': retener un pago para sacarle provecho (intereses) mientras se demora la entrega.
Corte de pelo mal hecho, disparejo o trasquilado (de 'tusar', esquilar). Se usa como queja: salir 'tusado/a' de la barbería es salir hecho un mamarracho.
Carrera callejera de aceleración entre dos autos o motos que parten desde cero por un tramo recto y corto; competencia clandestina del ambiente fierrero. También, el acelerón brusco para salir 'quemando llanta'.
A toda prisa, con urgencia. En la cocina, la orden constante para que un cocinero acelere un plato que ya va con el tiempo encima; jerga ruda de pase. Fuera de ahí, hacer algo 'en chinga' es hacerlo corriendo.
En restaurantes, cantar y coordinar las comandas desde el pase: el 'boquetero' lee en voz alta los pedidos y organiza la salida de los platos. De 'boca', por ir gritando las órdenes todo el servicio.
Carro viejo, feo y en mal estado, que sigue rodando 'de milagro', soltando humo y con piezas amarradas. Despectivo pero a menudo afectuoso para el primer auto o el cacharro del taller.
En comercio electrónico, situación en la que un usuario añade productos al carrito de compra pero se va sin completar el pago. Las tiendas lanzan campañas de 'recuperación de carrito' por correo o WhatsApp para que el cliente vuelva.
En repostería, batir huevos o yemas con azúcar de forma prolongada hasta que la mezcla palidece, se espesa y triplica su volumen. No implica usar nada blanco, sino airear hasta que cambia de color; señal de que la masa quedará esponjosa.
Cosecha o recolección manual de un cultivo (algodón, maíz, café, chile). Del náhuatl "pixca" (cosechar). "Ir a la pizca" = irse a trabajar de jornalero en la recolección.
Boquilla metálica o de plástico que se acopla a la manga pastelera para decorar (delinear, rotular, puntear, hacer rosetas). Término jergal mexicano por excelencia frente al "boquilla" de España; cada duya se identifica por número (#1M, #12).