Verbo que en España conserva su sentido original de agarrar, tomar o atrapar ('coger el metro'), mientras que en gran parte de América es un vulgarismo que significa tener relaciones sexuales.
Granos de una variedad de maíz de cáscara dura que al calentarse revientan y se abren en copos blancos y esponjosos; snack por excelencia del cine y de las tardes de película en el mundo hispano.
Vainas verdes comestibles de la planta del frijol, consumidas como verdura.
Ave grande de corral originaria de América, consumida en festividades.
Ave carroñera grande de plumaje negro que se alimenta de animales muertos.
Insecto pequeño y redondo con puntos negros, considerado de buena suerte.
Fruta tropical alargada de cáscara amarilla, una de las más consumidas en el mundo.
'Coger el bus' = to take the bus (España). En América Latina 'coger' es vulgar. Falso amigo regional.
Quizás, tal vez. Perú (uso peculiar vs. resto del mundo hispano).
Embarazada = pregnant (no = embarrassed). Falso amigo clásico español/inglés.
Tristeza por desamor. Colombiano y venezolano.
Amigo, tipo, colega. Español.
Bonito, cool, bueno. Uso fundamentalmente español.
Juzgar o tratar por igual a personas o cosas distintas, sin distinguir entre ellas, casi siempre de forma injusta.
Reírse muchísimo, sin poder parar.
Estar agotado, física o anímicamente; también, muy abatido o dolido.
Decidir sobre un asunto en el que uno mismo tiene interés, de modo que no puede ser imparcial.
Ponerse muy nervioso o irritado, perder la calma por algo que impacienta o exaspera.
Trasladar a otro un problema incómodo o una responsabilidad que nadie quiere asumir, para quitárselo de encima.
Cambiar de forma brusca y decidida el rumbo de algo: una política, una empresa, la propia vida. Imagen náutica: girar el timón de golpe.
Sentirse completamente feliz, en un estado de dicha total.
Acabar en nada: un proyecto, una promesa o una amenaza que prometía mucho y no llega a ningún resultado.
Sentir una opresión en la garganta por la emoción, la angustia o las ganas de llorar que impide hablar con normalidad.
Mostrar desacuerdo o rechazo no con palabras sino marchándose: abandonar un lugar, un partido, una empresa o un país en lugar de protestar.