Cumplir la promesa o 'manda' que se le hizo a un santo o a la Virgen a cambio de un favor concedido (un milagro, una curación), normalmente con una peregrinación, ofrenda o penitencia. Figuradamente, cumplir a regañadientes algo prometido o un compromiso pesado: 'ya fui, ya pagué la manda'.
Originalmente, los capítulos de anime ajenos a la trama del manga, inventados para no alcanzar al material original. En boca otaku saltó a la vida cotidiana: algo o alguien 'de relleno' es prescindible, no aporta nada ('esa clase fue puro relleno', 'él es personaje de relleno').
En la jerga otaku y gamer, un personaje 'está roto' cuando es tan poderoso que desequilibra la historia o la partida (overpowered, OP). Por extensión figurada se aplica a una persona real que rinde de forma aplastante: 'ese profe está roto', 'el delantero está roto'.
Del fandom: el personaje 'edgy' es el oscuro, atormentado y provocador a propósito (vibra Sasuke). Saltó al habla juvenil para describir a alguien que se hace el rudo, trágico o rebelde para llamar la atención: 'no seas edgy'. Tiene un matiz burlón.
Remate potentísimo y seco al arco, un cañonazo; término muy asociado al narrador mexicano Enrique 'Perro' Bermúdez, que lo popularizó. Figuradamente, un golpe o noticia de gran impacto ('fue un zambombazo').
Calco de 'plot armor': la inmunidad inverosímil que protege al protagonista para que sobreviva porque la trama lo exige. Figuradamente se le cuelga a una persona real con suerte descarada a la que 'nunca le pasa nada' pese a meterse en líos.
Verbo castellanizado de 'isekai' (género en que el protagonista es transportado a otro mundo). En la jerga juvenil/meme significa fantasear con escapar de la realidad y empezar de cero en otra vida: 'ya me quiero isekaiar'. Suele decirse medio en broma ante el agobio cotidiano.
Despectivo dentro de la propia comunidad para el otaku 'de moda' o de pega: el que adopta la estética y la jerga japonesa de forma superficial y exagerada sin un gusto genuino. Es la versión ridiculizada del otaku, usada como pulla entre fans.
En los call centers, tanda de llamadas que entran una tras otra sin respiro: cuelgas y al instante cae otra. Es la queja estrella del gremio callcentero en redes y se usa como sustantivo ('estoy en puro back to back'); a veces castellanizado 'bituby'.
Creencia popular según la cual, si al barrer alguien te pasa la escoba por los pies, te quedarás soltero/a o tardarás en casarte. De ahí el dicho '¡no me barras los pies!' y rituales de desagravio como pisar sal o escupir en la escoba.
Persona que trabaja como agente de call center; identidad gremial con la que se autodenominan, sobre todo en redes y memes. Tiene carga ambivalente: orgullo de tribu y, a la vez, chiste sobre lo sufrido del oficio.
Pasarle la mala suerte a alguien, gafarlo, a propósito o sin querer. Nace de la superstición de la sal derramada como presagio funesto; por eso se pide que el salero no pase de mano en mano: 'no me eches la sal'.
Ropa de segunda mano o saldos importados de Estados Unidos, vendidos por bulto ('paca') en tianguis y bazares de 'ropa americana'. Entre jóvenes se volvió etiqueta de orgullo del thrifting: encontrar prendas únicas y baratas. 'Andar de paca' es vestir con hallazgos de segunda mano.
En el juego, la oportunidad de recuperar lo perdido en una nueva mano o apuesta; de ahí el dicho 'en el juego que admite desquite, nadie se pique' (si hay revancha, no vale enojarse). Figuradamente, 'el desquite' es la revancha o el momento de resarcirse.
Etiqueta de estética hiperfemenina y ostentosa del llamado 'narco glam': ropa de marca ajustada, maquillaje cargado, uñas larguísimas decoradas, extensiones y accesorios de lujo. 'Andar buchona' o 'un look buchón' describe un arreglo lujoso, exagerado y muy llamativo, hoy viral en redes más allá de su origen.
Aumentativo coloquial de 'outfit': un conjunto de ropa espectacular, muy bien combinado y que impresiona. Se usa como elogio rotundo a la pinta de alguien, sobre todo en redes y entre jóvenes.
Técnica de rapear al doble de velocidad sobre la misma base, manteniendo coherencia y métrica. Es un sello de virtuosismo en batallas de freestyle y, cada vez más, en temas de estudio (corridos tumbados, trap). 'Se mandó un doble tempo' es acelerar el flow de golpe.
En el hospital, el orinal portátil de hombre, con su pico alargado que recuerda a un pato (en Colombia, 'pisingo'); vocabulario de cama: 'pasale el pato al de la cama 3'. La forma del objeto le da el nombre gracioso. (Distinto del 'andar pato' = sin dinero.)
Dejarse matar a propósito en una partida competitiva (sobre todo en LoL) para sabotearla y regalarle oro y experiencia al rival; de 'intentional feeding'. Se distingue de 'feedear' (morir mucho sin querer) porque el 'inter' es deliberado. También de sustantivo: 'es un inter'.
Maestro flojo y poco exigente con el que es facilísimo aprobar: pasa a casi todos sin que estudien y baja el nivel de las pruebas. Es metáfora marinera ('da barco', te lleva flotando sin esfuerzo). Su opuesto es el 'profe hueso'.
Colocarle a un paciente un catéter en una vena para administrar suero o medicación. En el día a día se acorta: 'canalizá al de la 4', '¿quién lo pincha?'. Encontrar la vena al primer intento es motivo de orgullo gremial: 'tener buena mano para pinchar' es un elogio.
En música, la parte más pegadiza y repetida de una canción, el estribillo o 'hook' que se te queda clavado; un buen gancho 'engancha' al oyente. Calco semántico de 'hook'; fuera de la música, un gancho es cualquier reclamo que atrapa.
Coquetear con alguien lanzando indirectas, miradas o comentarios para mostrar interés romántico; es la forma sutil del ligue. 'Te tira la onda' significa que esa persona está claramente interesada en ti.
Estar muy enamorado u obsesionado con alguien, sin poder dejar de pensar en esa persona ('estar clavado por/con alguien'). Connota un enamoramiento intenso, a veces hasta tóxico.