Algo falso, pirata o de mala calidad; dicho de un producto o imitación que no cumple lo que aparenta.
Gracioso en España; excitado sexualmente en Latinoamérica.
Vigilante, cuidador o sereno que custodia edificios, autos u obras. Del inglés "watchman".
Café oscuro en Colombia; vino en España y el Cono Sur.
Excelente, impresionante — intensificador positivo. También, literal, "violento".
Amigo, compadre, persona cercana.
Apuesta o lotería en Latinoamérica; vulgar en España.
Amigo cercano (diminutivo afectivo). Venezuela, Ecuador, Panamá.
Persona que está presente en una reunión o plan pero que no participa, no aporta ni decide; solo ocupa espacio como un objeto del decorado.
Aburrimiento, fastidio o pereza profundos. Sensación de desgano ante algo tedioso.
Tener mucho dinero, poder disponer de cuanto se necesite. Imagen muy usada en buena parte de Latinoamérica; en Argentina se oye 'estar montado en el peso'.
En Venezuela, puesto callejero precario, armado con materiales recuperados, donde el buhonero vende comida, bebidas o quincalla. 'Recoger el tarantín' es desmontar el puesto al cierre y, en sentido figurado, cerrar un negocio o retirarse de una actividad.
En Venezuela, estar sin un centavo, pasar necesidad económica. 'Estar pelando bola' o ser un 'pelabolas' describe a quien no tiene plata, de forma temporal o crónica. Es de las formas más típicas de decir que estás quebrado.
Embarcación pesquera de madera, abierta y de 4 a 10 metros, con motor fuera de borda y casco vistoso, típica del oriente venezolano y de Margarita. Es el barco emblemático del pescador artesanal del Caribe venezolano; 'salir en el peñero' es salir a faenar.
Originalmente del argot de buhoneros y choferes venezolanos, exigir una 'matraca' (mordida o coima) para dejar trabajar o pasar; por extensión, presionar o exprimir a alguien para sacarle dinero.
Vendedor ambulante informal que ofrece de todo (baratijas, ropa, piratería) en un puesto improvisado o caminando; la actividad se llama 'buhonería'. Matiz coloquial muy arraigado en las ciudades venezolanas.
En Venezuela, la capa de mezcla (cemento y arena) con que se reviste y empareja la pared de bloque para dejarla lisa antes de pintar; el verbo es 'frisar'. Equivale al pañete colombiano, al repello/revoque o al aplanado mexicano; es la palabra de cajón en toda obra venezolana.
Llanero que va al frente del rebaño guiándolo con el cabestro y, cantando, marcando el rumbo del arreo; figura de prestigio en la faena. De ahí el dicho 'el que no canta gana'o, no sirve pa' cabrestero'.
Atrapar a lazo y apropiarse del ganado cachilapo (sin marca), o adulterar el hierro de una res ajena para hacerla pasar por propia; es decir, cometer abigeato. En sentido amplio, agarrar para sí lo que no tiene dueño claro.
En el coleo llanero, derribar a un toro tirándole de la cola desde el caballo. En el habla venezolana derivó en dos sentidos figurados: meterse a una fiesta sin invitación, y molestar, fastidiar o perseguir a alguien.
En la jerga de barberos venezolanos, rapar muy al ras, dejar casi sin pelo (de 'pelón'). Equivale al 'rapar' de otros países.
En el joropo llanero, figura en la que los bailarines, frente a frente, mueven los pies con cortos avances y retrocesos como si cepillaran el suelo; figura base del baile junto al valsiao y el zapatiao.
En el joropo llanero, figura inicial del baile en la que la pareja gira en espirales abrazada al compás del vals, recorriendo el espacio en tres tiempos; una de las tres figuras base del joropo.
En el dominó y otros juegos por puntos, terminar la partida sin haber anotado ni un solo punto; derrota humillante en blanco. También "dejar zapatero" al rival.