Ahorrar comprando lo malo termina costando más a la larga.
Hay gran distancia entre prometer algo y cumplirlo.
Cada quien tiene su obsesión o su manía particular.
Quien reparte algo suele beneficiarse a sí mismo primero.
Quien es listo capta el mensaje sin necesidad de explicaciones largas.
Hablar de más suele meternos en problemas.
Lo que ya pasó no sirve de nada lamentarlo; hay que mirar adelante.
La habilidad y el ingenio rinden más que la fuerza bruta.
Lo bueno casi siempre viene con su parte difícil.
Con suficiente voluntad se logra lo que uno se propone.
Ley de la venganza: devolver el daño en igual medida.
La repetición y el ejercicio constante perfeccionan cualquier habilidad.
Hay que hacer el bien sin esperar nada ni elegir a quién ayudar.
Cuando algo pasa dos veces, suele repetirse una tercera.
Es preferible la soledad a una mala compañía.
La autoridad la tiene el de mayor rango; el subordinado obedece.
El verdadero triunfo es el del que gana al final, no al principio.
Rechazo a un engaño o cuento: 'a mí no me engañas'.
Cuando no hay lo ideal, se aprovecha lo que se tiene.
Lo que parece valioso o bueno no siempre lo es.
Con el estómago satisfecho todo se ve mejor y el ánimo mejora.
Las personas afines tienden a buscarse y agruparse.
Quien deja su lugar o su puesto puede encontrarlo ocupado al volver.
Nadie es más obstinado que quien se niega a aceptar la evidencia.