Castrar a un animal, sobre todo al macho, en el habla de tutores y del gremio veterinario. Tiene fuerte vida figurada: 'capar' algo es recortarlo, mutilarlo o quitarle prestaciones (un presupuesto, una función, un software 'capado').
Pagar con tarjeta de crédito, sobre todo en una compra impulsiva sin medir la capacidad de pago. '¡Pum, tarjetazo!' es la frase con que la gente (y mucho la Gen-Z) bromea sobre endeudarse a meses sin intereses.
Originalmente, animal (perro, gato o pollo) enfermo de moquillo, que escurre mocos. Tomó vida figurada para describir a una persona —sobre todo a un niño— mocosa, llena de mocos por un catarro.
En la jerga chilanga, estar sin dinero, en mala racha económica. Juega con la idea del erizo que pierde sus púas: te quedaste 'pelón', sin nada. Algunos lo suavizan diciendo 'ando bien Ericsson' o 'Heriberto'.
Entre repartidores de apps, aceptar y llevar dos o más pedidos al mismo tiempo (a veces de plataformas distintas) para hacer más rentable una misma ruta. Por extensión, hacer dos tareas o turnos en paralelo. Se quedó como verbo del gremio cuando las apps empezaron a prohibirlo.
Dicho de un animal, que está en celo o sexualmente excitado ('la perra anda alzada'). De ahí pasa, en sentido figurado y coloquial, a una persona excitada o, en otra acepción, a alguien soberbio y respondón ('te pusiste muy alzadito').
Dicho de una mascota o un bebé, tan tierno y blandito que dan ganas de abrazarlo y apretarlo ('apachurrarlo'). Es una coinage de la cultura mascotera en redes, hermana del 'achuchable' de España.
Leer un mensaje y no responder a propósito, dejando a la otra persona ignorada ('me dejó en visto'). En el ligue es una forma suave de ghosteo o de mostrar desinterés sin decirlo.
Estar en una relación sin compromiso ni exclusividad, basada en libertad, diversión e intimidad pero sin etiquetas. Entre jóvenes, 'el free' es la persona con la que andas sin ser novios.
El sucesor designado y consentido de un líder político, al que se prepara para heredar el cargo. Tomado del título del heredero al trono francés; coloquialmente, y a veces con sorna, cualquier 'ahijado' al que el de arriba va empujando para que lo reemplace.
Persona llevada en grupo (a menudo en camiones, con comida o una propina de por medio) para llenar un mitin o un acto de campaña y aparentar respaldo masivo. El 'acarreo' es la práctica de transportarlos; coloquialmente, cualquiera que va a algo solo porque lo llevaron y no por convicción.
El de seguridad encargado de sacar a los borrachos, agresivos o problemáticos de un antro o bar; literalmente 'el que saca las broncas'. Figuradamente, quien en cualquier grupo se encarga de poner orden o echar al indeseado.
Designación a dedo de un sucesor o candidato por parte del que tiene el poder, sin competencia ni consulta. Viene de 'señalar con el dedo'; coloquialmente, cualquier nombramiento arbitrario donde alguien impone a su favorito en vez de elegirlo por mérito.
El portero de un antro que, parado tras la cadena de la entrada, decide quién pasa y quién no según la facha, el cupo o el humor del momento. Figura temida del ambiente nocturno; 'librar al cadenero' es lograr entrar pese a su filtro.
Persona que prácticamente vive en el gimnasio: entrena casi todos los días, cuida la dieta a rajatabla y maneja toda la jerga fitness ('gym rat'). Puede usarse con admiración o con guasa, sugiriendo una obsesión sana por entrenar.
Entrar en un bucle de pensamientos negativos y ansiosos que se retroalimentan y se intensifican sin control. En la jerga del bienestar Gen-Z describe el momento en que una preocupación pequeña te arrastra a la angustia; también, en tono más ligero, sobrepensar algo de madrugada.
Reconocer y aceptar lo que alguien siente como legítimo, sin juzgarlo ni querer corregirlo. 'Necesito que me valides' es pedir empatía; 'validarse' es dejar de depender de la aprobación ajena. Término de terapia que ya se cuela en la charla cotidiana de los jóvenes.
Estar muy musculoso y marcado, con el cuerpo trabajado de tanto gimnasio; 'los mamados' son los más fornidos del lugar. Fuera del gym tiene un sentido figurado muy común: algo 'está mamado' cuando está cabrón, difícil o impresionante.
Mirar lo cotidiano como si fuera una película y darle valor estético y emocional: el café de la mañana, una caminata. Práctica viral de autocuidado para sentirse mejor; también, en sentido crítico, idealizar algo que en realidad es dañino ('deja de romantizar esa relación').
Energía o actitud negativa que una persona o un lugar transmite y que te incomoda sin saber bien por qué. En clave de bienestar se usa para justificar alejarse de alguien ('me da mala vibra'), opuesta a la 'buena vibra' de quien llega y aligera el ambiente.
Llevar una serie hasta el 'fallo muscular': el punto en que ya no puedes completar una repetición más con buena técnica. Por extensión, 'estoy al fallo' se usa figuradamente para decir que uno está agotado o al límite de sus fuerzas.
Vendedor ambulante que coloca mercancía (ropa, electrodomésticos, cobijas) a crédito de puerta en puerta y regresa cada semana a cobrar el 'abono', con todo apuntado en su libreta. El trato se basa en la confianza con el cliente.
Usado como sustantivo para etiquetar a una persona cuya conducta envenena emocionalmente: manipula, cela, controla o genera drama constante. Por extensión, cualquiera que te desgaste; entre amigos y exparejas se dice también en tono de broma.
Boicotearse uno mismo, casi siempre sin darse cuenta, justo cuando algo iba bien: procrastinar, alejar a quien te quiere o tirar abajo una oportunidad por miedo. En la jerga del bienestar nombra el patrón de ser tu propio enemigo.